viernes, 15 de junio de 2012

Plaza mallor de Madrid

El trazado rectangular de esta plaza define un espacio cerrado destinado en origen a celebrar festejos y reuniones de carácter popular, función esencial de las plazas barrocas españolas. En los lados norte y sur se levantan, respectivamente, las casas de la Panadería y de la Carnicería, coronadas ambas por chapiteles de pizarra según es característico en la arquitectura civil de la época de los Austrias.

El rapto de Proserpina

El rapto de Proserpina es una escultura realizada por el artista Gianni Lorenzo Bernini entre los años 1621 y 1622, perteneciente, por lo tanto, al Barroco Bernini fue uno de los mejores intérpretes de esa estética teatral, dinámica, grandiosa y naturalista característica del Barroco italiano, que desarrolló en numerosas obras tanto religiosas como mitológicas. A este último género pertenece El rapto de Proserpina. La historia de Proserpina es un ejemplo muy ilustrativo de esto. Proserpina era la hija de Júpiter y Ceres, la diosa de la agricultura, y fue raptada por Plutón, que se la llevó al inframundo para hacerla su esposa. Entonces Ceres, desesperada de dolor, desatendió los cultivos y se lanzó a la búsqueda de su hija. Atendiendo a las quejas de los hombres y de los dioses, que no tenían la comida ni los sacrificios necesarios por el descuido de los campos, Júpiter permitió a Proserpina regresar al Monte Olimpo con la condición de que cada año se quedara junto a su esposo en el inframundo durante un determinado tiempo. Así, cuando Ceres y su hija estaban juntas, la tierra florecía y daba buenas cosechas, pero durante los meses que Proserpina permanecía en los infiernos, la tierra se convertía en un erial estéril. Esta historia simbólica servía a los antiguos griegos y romanos para explicar los cambios de estación y los ciclos naturales del campo. Bernini ha convertido a Plutón en un vulgar secuestrador con la barba y el pelo revueltos, aunque esté coronado como rey de los infiernos, mientras que Proserpina intenta zafarse horrorizada de su abrazo. La agonía que expresa el rostro de la muchacha se contrapone a la procacidad apenas contenida dePlutón, que hunde sus dedos como poderosas tenazas sobre la carne de Proserpina.

Apolo y Dafne

Es una escultura de bulto redondo realizada entre 1621 y 1623 en mármol blanco por el escultor barroco italiano Bernini representa a Apolo y Dafne. Está realizada a tamaño real. En la escultura se representa el mito de Apolo y Dafne. El dios Apolo ha sido tocado por una flecha de Eros que inunda de amor al dios por la ninfa Dafne, hijo del dios-río Peneo. Pero este amor no es correspondido, por lo que Apolo la persigue. La ninfa, viéndose acosada invoca al dios Peneo, su padre, para que le libere de esa situación, y este la convierte en laurel ante los atónitos ojos de Apolo. La obra es profundamente barroca. Las dos figuras forman una línea diagonal muy clara que forman los brazos del dios y de la ninfa; con ello se consigue un espacio abierto, dinámico, que obliga al espectador, si quiere contemplar la obra en su totalidad, a dar la vuelta en torno a ella. Hay una clara contraposición entre Apolo, con su cara de asombro y perpejidad ante lo que está viendo, y la cara de Dafne, en la que la incredulidad y el horror ante lo que la está sucediendo. Apolo es representando como un joven delgado y andrógino. El distinto tratamiento que da Bernini a la superficie del mármol contribuye a dar mayor realismo y crudeza a la escena.

Fontana de Trevi

No debe haber viajero que pase por Roma, que no se asome a la mundialmente famosa Fontana di Trevi para admirarla y arrojar las monedas con la esperanza de que se cumpla la promesa de volver a la ciudad eterna. La fuente está realizada en mármol y adosada al Palacio Polies. Con sus 25,9 m de alto y 19,8 de ancho es ésta la mayor de las  fuentes romanas barrocas y debe su fama en gran parte al cine. Cuando el Papa Clemente XII organizó un concurso de ideas para la fuente, se cambió su emplazamiento original a la cara actual de la plaza para que el papa pudiera verla de frente desde el Palazzo del Quirinale, fue encargada a Berdini. La fuente se ubica sobre un antiguo acueducto romano y sigue la costumbre de señalar la surgente de agua con una pila. Aunque en este caso, en pleno período barroco, la simple pila de antaño se transformó en una gigantesca obra de arte de la época.

Plaza de las cuatro fuentes

La escultura de la Fuente de los Cuatro Ríos, se encuentra en la Piazza Navona de Roma Italia y fue ideada y tallada por Gian Lorenzo Bernini en 1651 bajo el papado de Inocencio X, en plena época barroca, durante el periodo más prolífico del genial artista y cerca de la que en otro tiempo fue la Chiesa di San Giacomo de gli Spagnoli Las estatuas que componen la fuente, tienen unas dimensiones mayores que en la realidad y son alegorías de los cuatro ríos principales de La Tierra: Nilo, Ganges, Danubio y Río de la Plata, cada uno de ellos en uno de los continentes conocidos en la época. En la fuente cada uno de estos ríos está representado por un gigante de mármol. Se dice que las figuras no miran al frente ninguna porque a bernini le habían encargado toda la plaza pero cuando se dio cuenta de que no era asi se enfado tanto que cambio totalmente el etilo de la fuente y quiso representar su enfaado haciendo que estas figuras no miraran ninguna mirara al frente.

Estasis de santa Teresa

Esta obra fue encargada a Berdini por la familia Cornaro para la capilla familiar en la iglesia de Santa Maria della Vittoria. Santa Teresa fue canonizada por Paulo V en 1614, mismo año en el que fueron canonizados San Ignacio de Loyola y San Francisco de Borja, constituyendo así una propaganda a través de las artes de los santos de la Contrarreforma. La iconografía de Santa Teresa es de origen español, apareciendo representada aquí en el momento en que se siente atravesada por el dardo del amor divino, que porta un joven ángel. Toda la escena se desarrolla en el interior de un retablo transparente, llamado así porque dirige la luz hacia su interior hueco. Este es cóncavo, de planta oval al interior, dentro del cual se filtra la luz de origen invisible que baña al grupo, En los relieves de los laterales se hallan representados unos palcos a los cuales se asoman los miembros de la familia Cornaro que asisten al milagro que se desarrolla en el altar.

El Juicio Final

El encargo del Juicio Final se gestara a mediados del año 1533 cuando Clemente VII encargaría a Miguel Ángel la ejecución de dos frescos en las paredes frontales de la Capilla Sixtina representando el Juicio, en la pared de la capilla donde se encuentra el altar, y la Resurrección, en la pared de enfrente. El fallecimiento de Clemente VII en septiembre de 1534 provocaría un ligero abandono del proyecto que sería recuperado por su sucesor, Paulo III. El fresco es de enormes dimensiones 13.70 por 12.20 metros e incluye casi cuatrocientas figuras de las que se han identificado aproximadamente unas 50. La zona superior de la composición, ocupando más de la mitad de la pared, está ocupada por el mundo celestial presidido por el Cristo juez en el centro de la escena y a su ladola Virgen María. Buonarroti quiso representar la salvación de la humanidad a través de la llegadade Cristo. En la zona intermedia encontramos tres grupos los juzgados que ascienden al cielo los condenados que caen al Infierno y los ángeles trompeteros el centro para despertar a los muertos de la zona inferior. En la zona inferior hallamos la barca de Caronte ante el juez infernal Minos. El descubrimiento del fresco provocó inmediatas reacciones de aspecto moral; el cronista de ceremonias pontificio Baggio da Cesena ya lo criticó antes de su inauguración oficial, seguido por Pietro Aretino y los asistentes al Concilio de Trento que no podían permitir los desnudos de la obra y en 1564 se ordenara el cubrimiento de toda la parte obscena.